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Amigos de internet: PROS Y CONTRAS.

sábado, 16 de agosto de 2014

¡HOLA, QUERIDOS LECTORES DE MARTE Y MERCURIO! He decidido que voy a llamaros así, porque, no sé, mola.

Hoy vengo en mi regreso para hablaros de un tema que toooooooodos conoceréis; nuestros amados amigos en internet.




Supongo que todos, todos, todos aquí habréis tenido, al menos, un amigo de internet, ¿no? Otros os preguntaréis, “¿qué mierdas es eso?”. Pues, queridos, para los que os preguntéis eso... primero, sois un poco deficientes. Sin ofender, pero... está muy claro. Un amigo de internet es aquella persona a la que conoces a través de una red social, sin haber visto nunca antes en persona, y que, sólo hablando con ella, le coges aprecio, hasta que llegas a considerarlo un amigo. Esto me ha pasado, woah, muuuuuchas veces.

Y he tenido pros, muchísimos pros, y algún que otro contra. Por eso, con el aburrimiento y todo eso, he decidido contaros los pros y contras de tener amigos en internet.


Empecemos con los temidos contras. A ver, puede que haya personas que no tengan estos contras), pero siempre pueden ocurrirnos estas situaciones.

1. Que tus padres no te dejen. OH DIOS, ESTA ES LA MÁS TÍPICA. Y estoy yo de ejemplo, eh. Es horrible cuando te pasa. Os pongo en situación; estás en twitter, comienzas a hablar con una chica, y te cae muy bien. Un día, decidís que queréis quedar, porque váis a estar en la misma ciudad al mismo tiempo y queréis conoceros en persona. Confías en ella, sabes que nunca te ha mentido sobre quién es y de verdad quieres verla. Llega el momento de decírselo a tus padres. Ellos siempre te han dicho “no hagas amigos por internet, es peligroso”, y te lo han prohibido “por tu propia seguridad”. ¿Qué mierda haces en esta situación? Todo el mundo te diría que se lo cuentes a tus padres, que lo intentes, que les expliques la situación, que no puede ser tan difícil y que al final cederán. ¡Y UNA MIERDA! A mis padres les mencionas internet y te ponen su cara de peligro, de vigilarte de cerca y a la mínima echarte la bronca del siglo. Y por eso nunca jamás de los jamases voy a contarles mi historia con internet. Antes me tiro por un balcón. Porque cuando empiezan a mirarme con esa cara de estrictos, juro que no puedo decir palabra porque lloro. Y no sería un buen discurso si me lo paso llorando, ¿no?

2. La distancia. Los hipsters se fuman la distancia, buah, son hipsters, pueden hacer lo que les de la gana... AL MENOS ELLOS HACEN ALGO CON LA DISTANCIA. ¿Nosotros qué vamos a hacer? ¿Comérnosla? ¿Comprarnos un avión y viajar a la otra punta del mundo? ¿Ir volando en unicornios con alas? NO PODEMOS. Y es una mierda, porque sientes que necesitas tener a esas personas cerca y no puedes. Definitivamente, la distancia es la mayor mierda del mundo *eeehhh merce hipsteeeer*.

3. ¿Confío, o no confío? Esto es más serio. Conoces a una persona por internet, te cae bien y tal, pero no sabes si puedes confiar del todo en ella. Hay muchas personas por la red que no so de fiar, y por eso tenemos que tener mucho cuidado al hacer amigos por internet (¿veis? sé cuidar de mí misma). Nunca debemos dar direcciones, ni nada por el estilo a una persona de la que no estemos absolutamente seguros, al cien por cien. Cuidado con esto. Aplicaos esta norma porque es importante.

4. Los grupos del WA. Ay, el whatsapp... ¿Qué de problemas nos da, no? Con esto hay dos problemas. Si te ocurre el número uno (que tus padres no te dejen hacer amigos por internet), siempre está la posibilidad de que a tus padres les de por cogerte el teléfono, porque son muy guays y quieren cotillearte un poco, y te descubran el grupo en el que tienes a tus amados amigos de internet. Y después vienen las temidas preguntas. “¿Quiénes son? ¿De qué los conoces? ¿Por qué tienes agregada a una como Pelícano?”. Buah, de todo nos preguntan nuestros padres. Y entonces tú te quedas parado, con las rodillas temblando y diciendo “bueno... es que... eeeeh...”. UNA EXPLICACIÓN GENIAL, UN APLAUSO PARA TI, UN OSCAR AL MEJOR GUIÓN, CLARO QUE SÍ. No. No, no y no. Te van a echar la bronca seguro. Y le segunda es que no quieras dar el WA, por cualquier razón (Cande, no te enfades, sólo es una entrada y a mí no me ha molestado lo del WA, tú tranqui). No sé, te sientes excluido, ¿no? Si todos menos tú están en el grupo, pueeeees lo normal es que te sientas apartado. Y no mola.

5. Que te apartes de los amigos del “mundo real”. Y me ha pasado. A ver, está muy bien eso de que tengas amigos de internet y les ames con toda tu alma, pero, tio, deja un poco para los demás. Me ha pasado eso de estar todo el día en el ordenador hablando con mis amigos de internet, y después sentir que con los de la realidad no es lo mismo. No puedes hundirte en las personas que conoces por internet y olvidarte de vivir en la realidad. Dios, qué dramático ha quedado eso... Pero es cierto. Yo no me di cuenta en mucho tiempo, y, lo creáis o no, fue una amiga de internet quien me abrió los ojos.

6. Problemas de acoso, como el ciberbullying. Esto es un caso serio. El ciberbullying, y cito directamente de wikipedia, es “el uso de información electrónica y medios de comunicación tales como correo electrónico, redes sociales, blogs, mensajería instantánea, mensajes de texto, teléfonos móviles, y websites difamatorios para acosar a un individuo o grupo, mediante ataques personales u otros medios”. Es un asunto muy grave, que debe ser denunciado. Si tenéis cuidado, esto no os pasará, por eso debemos ser cuidadosos en internet.

7. Eeeeeh... no existe el 7, lol.


Los pros, ay, nuestros pros... ¡YO SOY UN PRO! Okno. Es que aquí en Andalucía te dicen que eres un pro cuando... Merce ve al grano. Ok, ok. Hay muuuuuchos pros de los amigos de internet, y seguro que se me olvida alguno, porque, buah, memoria de pez ante todo.

1. Las personas maravillosas. Puede que en internet haya mucho pederasta, mucho criminal y mucho secuestrador, pero, joder, eso no quiere decir que no pueda haber buenas personas. Claramente, por eso tenemos amigos de internet. Porque son buenas personas (? Los amigos de internet suelen valorarte más que los de la realidad. Hablo desde la experiencia. Suelen ser más cariñosos, te defienden más, cuando estás triste te preguntan el por qué y se preocupan por ti... Buah, una cosa increíble. Esto es tal que así:

yo suelo ser el azul, aunque si no, sería el morado. es muy yo xd

2. ¡No tienen que ver tu aspecto! Probablemente, este es uno de mis pros favoritos. Digamos que eres un orco recién escapado de Mordor (como yo :D), y la gente, como es gilipollas, no te quiere ni pa'trás solo por tu aspecto. Porque sí, porque vivimos en una sociedad de mierda y casi todo el mundo se fija tan solo en lo superficial. Y encima, eres inseguro, no sabes desenvolverte bien cuando hablas con alguien, todos te ven como si fueras "raro"... Pero imagínate que tienes una personalidad increíble, que en internet sabes expresarte a la perfección y te sientes mucho más seguro. En internet, si eres raro, eres uno más. ¡Todos los extraños y los subnormales terminamos en internet! Ok, quizá subnormal sólo sea yo, peeeero... Casi todo el mundo en internet lee, escribe, o tiene una personalidad de p* madre, que te hace amarle. Y por eso, en internet no tienes que preocuparte porque te juzguen por tu aspecto. La gente te va a querer por tu personalidad.

3. Horas y horas hablando. Con los amigos de la realidad no puedes estar tanto tiempo debatiendo sobre lo que sea, porque se acaban aburriendo... son unos sosos (no todos, eh). Pero con los amigos de internet, puedes pasarte horas hablando sobre lo que sea, ya sea política, el nuevo champú que te has comprado, lo mucho que amáis al personaje de un libro, lo que te gusta la lechuga. Puf, sobre cualquier cosa.

4. Las miles y millones de sonrisas que te sacan. En serio, esto es genial. Dos palabras y te hacen sonreír. La magia de los amigos de internet.

5. ¡AQUÍ TODOS SOMOS FANGIRLS! Fangirls o fanboys, como queráis denominarlo. Todos fangirleamos. ¿Y qué mierda es eso? Es la acción de emocionarte mucho por algo, un libro, una serie, una foto, un famoso, una piña... ¡se puede fangirlear con cualquier cosa! Y las personas de internet somos unos expertos en esto, en serio. Es absolutamente genial fangirlear con tus amigos de internet. Te sientes comprendida :') *fangirlea sobre fangirlear*

6. La comprensión. Es la fuerza ejercida sobre un cuerpo... Un momento. No, eso es la compresión. Malditas naturales. Los amigos de internet te comprenden en todo, srsly. Hagas lo que hagas, te salga mal lo que te salga mal, seas lo subnormal que seas, siempre te comprenden. Se ríen contigo de lo que te sale mal, te ayudan con tus problemas, y dicen “hey, soy igual de subnormal”. ¿Se les puede querer más?

7. Los “te quiero”. ¿Verdad que en la realidad es muuuuy raro eso de decirle “te quiero” a un amigo? Pues aquí no. Si quieres a alguien, se lo dices. Y es muy adorable, no es ser un psicópata ni nada. Aquí no tenemos que esconder sentimientos, lo cual mola.

8. Siempre te suben el ánimo. Pongamos de ejemplo una conversación mía de hace unos días. Creo que puse en twitter “tengo la cara más asquerosa de este mundo”, porque había tenido un día horrible, y me había mirado al espejo y otras cosas que no contaré. Entonces, una amiga me respondió al tweet. “Si tú te vieras con los ojos de admiración con los que te veo yo, no volverías a tener la autoestima baja.” De verdad, esto me alegró el día, la semana y todo, me hizo hasta emocionarme. (Otra amiga, del instituto, también me respondió, y me alegró muchísimo. Isa, eres la excepción de los amigos de la realidad. Que sepas que te quiero.)

9. Esas conversaciones inolvidables. Suelen estar muy locos, y por eso, te hacen reír mientras aplaudes como foca. Y mandan audios haciendo el gilipollas, imitando acentos, mandan cincuenta veces la misma foto de una foca sonriendo, te ponen motes... De todo. Y eso son cosas que nunca se olvidan, que son parte de ti, y que siempre te van a sacar una sonrisa al releer esas conversaciones.


Creo que esto es todo. Si se os ocurre algún pro/contra más de los amigos de internet, dejadlo en los comentarios, para que yo diga “aaaah, es cieeeeerto, esto se me ha olvidado”. Y si tenéis alguna sugerencia para la próxima entrada, dejadla también en un comentario, porfa. Me gustaría mucho hacer alguna entrada que me sugiráis.

¡Aquí me despido!

Con cariño,

-Merce

The Lechuga Team.

lunes, 12 de mayo de 2014



«Being with you is like being in Wonderland: we're all mad, but we don't care, in fact, we like it.»


Queridas Hoja y Galleta:

Os debía esto desde hacía muchísimo tiempo. Os debía un agradecimiento, a decir verdad, desde que aparecísteis en mi vida, porque desde entonces no soy la misma, y, sobre todo, porque sin vosotras no soy nada. Os debo muchísimo.

El problema es que no sé expresarme con esto, y sé que voy a llorar, entre otras cosas porque tengo a Taylor Swift sonando por detrás, el disco es Speak Now y pronto sonará Long Live, supongo que entendéis a dónde quiero llegar. Además, tengo tantas cosas que deciros que no sé por dónde empezar, y os aseguro que acabaré dejándome la mitad por el camino.

Empezaré por el principio, como las personas normales (aunque las tres sabemos que no somos normales en absoluto):

D. Cameron Atlas (te llamo por tu nombre completo porque soy Diva y puedo), ¿recuerdas cómo empezó todo esto? Un día me mandaste un mensaje a mi cuenta personal de twitter, preguntándome si era Merce Fearless, y ese fue el origen de todo. Resulta increíble pensar que si nunca me hubieras hablado, probablemente ahora no estaría escribiendo esto. Recuerdo que cuando lo leí me entró un poco de miedo, en parte por hablar por internet con alguien que no conocía, y por otra parte creo que fue esa inquietud de no caerte bien. Y desde ahí comenzamos a hablar todos los días, yo te contaba como copiaba en los exámenes de Tecnología y siempre te preguntaba cuando ibas a publicar, seguramente te parecería una pesada, pero no podía estar más de una semana sin leer algo tuyo. Poco a poco ese miedo que tuve al principio me fue pareciendo absurdo, porque te empecé a conocer más, y, qué quieres que te diga, querida Atty, si es que eres una de las mejores personas que he conocido en toda mi vida, y lo digo en serio, nunca lo olvides. Si hubiéramos dejado de hablar yo no sé lo que habría hecho, porque sin ti me hubiera sentido como si me faltara algo. Hubiera echado en falta tus fangirleos por One Direction, tus regañinas por copiar en Tecnología, tu obsesión por el Rock, los informes que hacías sobre tus exámenes, tus ataques de hablar en inglés..., todo. Doy gracias porque no he tenido que echar en falta nada de esto, porque sigues a mi lado. Te convertiste en una amiga de verdad, en alguien que no quiero perder por nada del mundo.

Y entonces, un día que parecía otro cualquiera, creaste un grupo en Hangouts en el que también estaba una personita llamada Annie Montrose. En ese momento, Annie, yo no sabía mucho de ti, salvo que dibujabas de una forma que daba envidia, y que escribías genial, ya que había leído alguna que otra entrada de tu blog. Hasta entonces no había tenido otro contacto contigo que ese de leer tu fantástico blog, y tan sólo había podido admirarte, y te admiro aún, pero entonces era sin llegar a acercarme, sin llegar a hablarte. Y hablo en serio cuando digo que me sentí completamente feliz cuando vi el mensaje en el que me decías que querías conocerme. Ya había pensado antes, y no me equivocaba, que eras una persona maravillosa. Ahora, después de tanto tiempo, ya te conozco, conozco tu carácter, sé que cuando estás nerviosa dices nombres de países al azar, sé que tu carta de Hogwarts se perdió junto a la mía, conozco tu grandiosa admiración por The Beatles (por no decir tu obsesión c:), y sé que tienes corazón británico, como yo. ¿Qué haría yo sin ti?

Desde entonces comenzaron todas nuestras locuras, todos esos interminables ratos de mensajes en Singing Inc., tantas risas, tantos «awwwwww», tantos fangirleos, tantas cosas que hemos compartido. No las cambiaría por nada del mundo. Me habéis ayudado en mis peores momentos. Son innumerables las tardes en las que llegaba a casa con ganas de cerrar los ojos y no volverlos a abrir jamás, y entonces leía vuestros mensajes y me olvidaba de todo, porque con vosotras todo es mejor.

¿Recordáis el día en el que Annie mandó la imagen de lechuga? Yo lo llamo «El Gran Día», y sé que es estúpido, pero lo considero el día en el que encontramos algo más que compartir. Nuestra palabra, algo que sólo nosotras comprendíamos. Algo solo nuestro. Porque lechuga es nuestro siempre. Y será así por los siglos de los siglos (Amén).

Es ridículo recordaros que sin vosotras no soy nada, porque creo que ya lo sabéis. Porque no somos simplemente amigas. Somos hermanas lechugas fangirls. Y Divas. Y Únicas. Y muchas más cosas. Puede que estemos más locas que el culo de una cabra, porque, sí, lo estamos, pero cuando estoy con vosotras no es algo de lo que avergonzarme. Me aceptáis con mi subnormalidad, con mis problemas y con mis ataques de locura, y no sabéis cómo os lo agradezco. Cuando hablo con vosotras me siento como en casa, me siento bien. Adoro infinitamente cada conversación que compartimos, porque me hacen sentirme completa.

Así que gracias a los dos.

Gracias, Atlas, por ser tan única, por ser mi pequeña-no-tan-pequeña-directioner, por ser tan adorablemente perfecta, por tus ataques de hablar en inglés, por arrastrarme a mí también a veces a fangirlear sobre One Direction con tu enorme entusiasmo, por llamarme Margaritte, porque vas a crear conmigo la película de El Gato Fofo: El Regreso, por ser tan Divergente y no dejar que te controlen, por darnos a Annie y a mí consejos tan motivadores cuando estamos depres, por fangirlear conmigo sobre PLL (aún no lo has hecho, pero créeme cuando digo que lo harás), por tantos mensajes que me han llevado a decir eso de “explosión de genialidad”, por tus programas de radio particulares, y absolutamente por todo. Gracias por todo, Hoja.

Gracias, Annie, por ser Diva conmigo, por ofrecerte voluntaria para comprarme libros en mi futura librería, porque ambas iremos a Londres y nos casaremos con ingleses, porque tomaremos el té a las cinco en punto, porque hubieras sido mi compañera en el vagón del Expreso de Hogwarts, gracias por esos mensajes que me he encontrado cuando he vuelto del campo, por tener fe en mí cuando yo no la tengo, por tus comentarios tan fantásticos, por entusiasmarte tanto cada vez que subía un nuevo capítulo de Different, por seguir mi novela desde el primer momento, por hacerme ver que no está tan mal como yo pienso cada vez que me pongo a escribirla, por hacerme sentir que no soy la única que está loca, por enseñarme que está bien estar loca, y por cada una de las cosas que hemos compartido. Gracias por todo, Galleta.

Os prometo con un Juramento Inquebrantable que nos vamos a conocer en persona, aunque sea lo último que haga. Aunque cumpla los veinte o los treinta y no lo haya conseguido, no me daré por vencida, y si alguien me dice, en plan Dumbledore «After all this time?», no le responderé always, porque eso no hubiera sido una respuesta digna de The Lechuga Team. Responderé, con todo mi orgullo de Diva, «lechuga».

Por último, John Green dijo una vez que hay infinitos más grandes infinitos, y estaba en lo cierto. Y por eso, me despediré diciendo:

Os quiero, con un gran infinito.