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That kind of sadness.

sábado, 8 de febrero de 2014

No sabía cómo comenzar esta entrada,
así que, ¿por qué no os cuento una historia?


    "Era una chica solitaria. O, al menos, en eso se había convertido con el paso del tiempo. Se sentaba al final de la clase, abstraída en sus pensamientos, sin intercambiar ni una palabra con el resto de estudiantes. Algunos decían que era una estirada, y por eso se mantenía alejada. Otros comentaban que vivía aislada, en su pequeña burbuja, completamente incomunicada. A decir verdad, así era. Pero ella no era, ni mucho menos, una estirada.
  Llegaba a su casa cada día con el alma por los suelos y las lágrimas quemándole en los ojos. Fingía otra sonrisa, y todo seguía igual de bien. Nadie se daba cuenta de que pedía ayuda a través de sus ojos, atrapada en una falsa felicidad. Al no darse cuenta de que sufría, nadie la socorría, nadie la consolaba, ni le decía que todo iba a ir bien.
    A veces, ella se tumbaba en su cama, y, boca arriba y mirando al techo, para que así las lágrimas no escaparan, recordaba los tiempos en los que todo era feliz. Se recordaba a ella sonriendo de verdad, sin forzar las comisuras de su boca a que se inclinaran hacia arriba para hacer creer al mundo que estaba bien. Sonreía de felicidad.
    Ella extrañaba esos tiempos. Quería que las voces de su cabeza que le decían que apestaba, que no valía para nada, se mudaran a otra parte, pero no había manera. Eran como parásitos molestos de los que no te puedes librar.
   Soñaba con que, algún día, alguien se daría cuenta de su dolor. Ese alguien no la juzgaría por las voces de su cabeza, no, porque ella no tenía la culpa de que vivieran en su interior. Ese alguien la abrazaría, le acariciaría la espalda, y, consolándola, le diría:
   -Eh, todo va a ir bien, ya lo verás -entonces, ella lloraría, más de alivio que de pena, y ese alguien le susurraría:- Tranquila, tranquila.
   A veces, acababa creyéndose que aquello había ocurrido, y volvía a respirar con normalidad. Pero lo peor era cuando se daba cuenta de que lo había imaginado. Las lágrimas brotaban de sus oscuros ojos sin que ella pudiera hacer nada para evitarlo, y susurraba para sus adentros: «sólo quiero que todo vuelva a ser de colores y no gris. Que vuelva a mí esa alegría que tanto vacío ha dejado en mi interior. Que se vaya la tristeza, porque aquí sobra. Sólo quiero... que todo vuelva a ser como antes.»
   A veces no se daba cuenta de que, si no escuchara las voces que le susurraban insultos en su cabeza, podría volver a ser feliz. No se daba cuenta de que llegar cumplir sus deseos sólo dependía de ella.
   Creo que me olvido de algo... Ah, sí. A ella le gustaba hablar de sí misma en tercera persona."

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Más o menos es así como estoy ahora. No tan, tan mal como he escrito, porque creo que, si escribís, ya sabréis que cuando estás triste, tiendes a utilizar ese sentimiento tan intenso, aunque sea negativo, para expresarte. Creo que yo he exprimido el mío al máximo, o al menos, eso he intentado.
Una vez encontré una fotografía en we heart it que me llamó mucho la atención. El texto estaba escrito en inglés (como la mayoría), y hablaba de que hay dos tipos de tristeza. Me pareció muy cierto, y he querido compartirlo con vosotros para que podáis entender un poco cómo estoy ahora, o simplemente para que veáis como expresa los dos tipos de tristeza. La imagen en cuestión la borré sin querer porque soy estúpida. He intentado traducir los versos de los que me acuerdo, es poco y todo suena mejor en inglés, pero aquí están:
Puedes estar triste,
pero siempre hay dos tipos de tristeza.
Está esa tristeza en la que sólo quieres
escuchar canciones alegres
salir a pasear
hablar con tus amigos
pensar que todo va a estar bien
y olvidar.
Pero después está esa otra
en la que sólo quieres
escuchar canciones tristes
leer frases sobre la vida
y sólo hundirte
en la piscina de las emociones.
Puede que os parezca excesivo, quizás un poco exagerado, y puede que penséis que no hay diferencia entre los dos tipos de tristeza. Otros, al igual que yo, entenderéis que sí existe una enorme diferencia entre ambas. A la primera, yo suelo llamarla la tristeza «pasable», por decir de alguna manera que se puede pasar por alto y que no te influye demasiado. La segunda ya es más difícil ignorarla. Sólo con decir que cuando estoy así sólo quiero escuchar canciones tristes, ya lo digo casi todo. Aunque para mí puede ser un poco diferente, ya que la música significa mucho para mí, y si os digo que este estado de ánimo cambia las canciones que quiero escuchar, es que me afecta.
Ahora se puede decir que estoy en la línea intermedia que las separa a las dos. Intento pasarme a la primera, pero es difícil saltar ese abismo que las separa. Voy a necesitar algún tipo de escalera, o puente, que me lleve al otro lado, o incluso a salir de las dos: sentirme bien de nuevo. Por ahora ese puente lo estoy construyendo bien, usando cosas como canciones alegres (de hecho, estoy escuchando The Fox, y, eh, un secreto, esa canción para mí es un chiste convertido en música), leer mis libros favoritos o salir por ahí con amigos.
Así que no os preocupéis por mí ni lo más mínimo; no voy a cometer ninguna locura, no voy a entrar en depresión, no os voy a abandonar, simplemente necesito un tiempo para superar algunas cosas (como mis catorce años. ¿¡Por qué me abandonáis, trece!? Yo os quería, ah).
Y, si es necesario, os prometo que escucharé The Fox un millón de veces.
Sabéis que os quiero, sé que lo sabéis.

Sparks fly,
Merce Fearless.


p.d: ¿os habéis dado cuenta de lo metafórica que estoy hoy? Agh.
p.d.2: What does the fox say? Dingdingdingdingdingdingdingding...
p.d.3: «Lechuga? Lechuga.»

Cosas varias.

martes, 24 de septiembre de 2013

Ha pasado ya... ¿cuánto? ¿Una semana? Creo que sí. Más o menos, ese es el tiempo que llevo sin escribir absolutamente NADA. Me siento muy mal, porque os he abandonado siete días enteros. Pero la verdad es que no he tenido tiempo, esta primera semana de clase ha sido un poco agotadora, y lo que viene será peor aún. Y es que cada día que me levanto a las siete de la mañana, pienso "¿cómo puede ser que sea septiembre otra vez? ¿tan rápido ha pasado el verano?".

Tengo tantas cosas que contaros, que no sé por donde empezar. La semana pasada tuve una bronca con una de mis amigas, me he vuelto a presentar al blog del mes en Wambie, se acerca el estreno de Bangerz... Y hemos llegado a ser 44 neverlanders.

No sé qué decir que no haya dicho ya. Mil gracias a todos, porque sois quienes me van a ayudar a sobrevivir a este curso (vale, me he puesto dramática).


Sobre el tema de la bronca que he tenido con mi amiguísima... Ya comenté en la entrada anterior que mis amigas critican a Miley. Pues hay una de ellas llega al extremo. No sé si fue el miércoles o el jueves, pero Miley y Liam rompieron. El muy #&*@ ya estaba con otra a los pocos días. Entonces me dio por poner el vídeo Wrecking Ball, y me dio un bajón. No me acordaba que en el vídeo salía llorando, y como ahora sé el motivo de sus lágrimas, no pude evitar echarme a llorar. Cuando ves a tu ídolo llorando te dan ganas de estar ahí a su lado, ayudándole a superar lo que sea que le haya herido, de decirle "todo va a ir bien", pero sabes que no puedes. Entonces una sensación de completa impotencia, de no poder hacer nada por esa persona, te invade completamente. Pues esa sensación pudo conmigo. Cuando ya me tranquilicé, me puse a hacer los deberes. Entonces recibí mensajes de mi amiga diciendo cosas como "he visto el vídeo de Wrecking Ball, y no sabía que fuese tanto", "es por**", "ella es una guarra", y un montón de insultos más. Le dije unas seis o siete veces que parara porque me dolía lo que estaba diciendo, pero hasta que no e hizo llorar otra vez no paró de poner verde a Miley. Se dio cuenta de que se había pasado y me pidió perdón, la he perdonado porque es mi amiga y no quiero que nos distanciemos, pero el daño ya está hecho y me ha dejado muy clara su opinión sobre mi ídolo.



Quería comentar también otra cosa, pero se me acaba de olvidar... ¡ah, es verdad! (lo que es verdad es que tengo una memoria malísima xD). ¡Es mi santoooo! Jejeje, lo pongo así por si a alguien le interesa, y ya sabéis, si conocéis a alguien que se llame Mercedes, felicitadle ;)
¡Besos!


Vuelta a la rutina.

lunes, 16 de septiembre de 2013






Vuelta a clase no dormir, y estar estresada, y mucho trabajo, y drama, y básicamente odiarlo todo.















Hoy ha sido mi primer día de clase después de vaguear dos meses enteros. Ayer me acosté a las 22:00, pero con los nervios, esa no fue ni mucho menos la hora a la que me dormí.

Estuve leyendo como media hora, y después me puse a ver twitter. A mucha gente le estaba pasando lo mismo que a mí, los nervios por el primer día. Unos minutos después, dejé el móvil y... Bueno, básicamente me puse a hacer idioteces. No tenía sueño, y algo tenía que hacer para entretenerme. Acabé durmiéndome a las 00:30, más o menos. 

Por la noche me desperté unas cuantas veces, pensando "¡llego tarde!", pero no era la hora ninguna de las veces. Primero era la una de la mañana, después las cinco, luego las siete, más tarde me desperté también a las ocho. Me dormí, y entonces, va y suena a las nueve (en mi instituto, el primer día entramos a las diez y cuarto) el despertador de mi hermana a todo volumen, y me entraron ganas de disparar al maldito trasto.



Así que, con cara de zombie, me desperté y me puse a 'arreglarme'. El instituto no es una pasarela, y como no hay nadie a quien tenga que impresionar (sí, como lo leéis, no hay ningún chico en mi vida, ni quiero que lo haya), me puse lo de siempre; vaqueros cortos, una camiseta cualquiera y mis nuevas Converse. Lo que sí tuve que arreglar más fue mi pelo, porque hoy he tenido un bad hair day (mal día de pelo), y me lo he tenido que planchar antes de hacerme una trenza al estilo Katniss Everdeen (hace poco he descubierto que mi pelo ya llega para hacer este peinado). 

Después de lavarme la cara, blablabla, desayuné un Godfrey (es era un muñeco de esos de jengibre, me lo compré en Londres) y un ColaCao, y después de lavarme los dientes salí a toda prisa.

La primera impresión que tuve de mi nueva clase fue... un poco mala, la verdad. Están algunos de los más problemáticos del curso, pero a medida que ha avanzado el día me he dado cuenta de que son más payasos que molestos. Mi tutor (creo que se llama Julio) es nuevo en el insti, y es bastante simpático aceptable, para ser profesor de Matemáticas. Tengo a casi todos los mismos profesores que el año pasado, al loco que me da Plástica, a la profe que me cae bien de Inglés, a la chalada de Música...

En el recreo me he reunido con mis amigas (Vicky, Soph, y Fran; ¿las que me montaron un numerito a final de curso?, sí, esas), que no están en mi clase. Estábamos hablando sobre cantantes, y van y sacan el tema de que si Miley ha cambiado y que si nosequé, y se ponen a criticarla delante de mis narices, dándoles igual que sea una de mis ídolos. Quise decirles "PERO VAMOS A VER, QUE ESTOY AQUÍ DELANTE Y ESTÁIS INSULTANDO A ALGUIEN IMPORTANTE PARA MÍ, ¿QUERÉIS CERRAR LA BOCA DE UNA VEZ?". Pero, una vez más, me callé y sólo les dije que era probable que si no se callaban les diera un puñetazo o algo, porque consiguieron ponerme de mal humor. Siempre lo consiguen, por eso adooooooro volver a verlas (nótese el sarcasmo).

No sé cómo mis amigas pueden criticarla. A ella. Está creciendo, aprendiendo a ser ella misma. Y las Smilers la apoyamos en todo lo que haga.


Ok, ya he dicho lo que opino sobre que critiquen a Miley. Volvemos con mi estúpido día de clase.

Después del recreo, volvimos a subir a clase y tuvimos 3 aburridas horas de clase (francés, matemáticas y lengua). En lengua nos mandaron una redacción de 20 líneas sobre nuestro verano, y teníamos que hacerlo en menos de media hora. Me puse a hacerlo en sucio, pero como yo me alargo tanto escribiendo, hice 27 líneas en sucio, y cuando fui a pasarlo a la hoja limpia sonó el timbre. Tuve que entregar el borrador, ya veremos que nota me ponen, porque estaba lleno de tachones...

Antes de salir de la clase, hice algo que me había prometido cumplir el primer día de clase. Escribí en la pizarra "LA CÁMARA DE LOS SECRETOS HA SIDO ABIERTA. ENEMIGOS DEL HEREDERO... TEMED", la frase que escribieron en la pared de Hogwarts en 'Harry Potter y la Cámara Secreta.


Bueno, pues ese ha sido mi primer día del curso. Ahora mismo, estoy esperando a que pongan mi nueva mesa de estudio (así ya no tendré que compartirla con mi hermana) y a que llegue mi madre para ir a comprar los materiales.

Espero que os haya gustado la entrada, o, al menos, que no os haya aburrido :)